Deba-Zumaia a pie y vuelta en barco: la forma más espectacular de recorrer la Ruta del Flysch

01-04-2026

Deba-Zumaia a pie y vuelta en barco: la forma más espectacular de recorrer la Ruta del Flysch

Un grupo de amigos buscábamos un plan diferente de senderismo, y la propuesta de Geoparkea nos pareció perfecta: caminar por la Ruta del Flysch a nuestro ritmo y después volver en barco al punto de partida, mientras descubríamos la historia geológica y la naturaleza de la costa vasca.

Son 14 km con 650 m de desnivel, una ruta asequible para cualquiera que esté acostumbrado a caminar. Forma parte del GR-121, el sendero que rodea Gipuzkoa. Está señalizado con marcas rojas y blancas y no tiene pérdida. Al estar tan bien señalizado tuvimos la total libertad para decidir el ritmo de la caminata, realizando diferentes paradas para hacer fotos, observar las vistas desde diferentes miradores y haciendo pausas para observar formaciones rocosas, calas y todo lo que nos íbamos encontrando por el camino.

En nuestro caso elegimos hacer la ruta desde Deba a Zumaia, aunque también se puede hacer en sentido contrario. Llegamos a Deba en tren, mochila en ristre, con los bocadillos y la fruta listos para el almuerzo, y sin olvidarnos del agua. El inicio de la ruta está marcado en el casco histórico del municipio con un gran panel. Desde ahí, el recorrido no tiene pérdida.

Estos fueron los cinco momentos que más nos impresionaron:

1. La ermita de Santa Catalina

Al llegar a la ermita de Santa Catalina nos sorprendió mucho el lugar: la pequeña ermita, el panel panorámico con vistas a la costa, y los bloques de piedra que forman un círculo y dirigen nuestra atención hacia la montaña. Un lugar mágico que nos recordó a un akelarre o aun crómlech. Con unos pocos paneles se entiende muy bien cómo se ha formado cada paisaje del geoparque, tanto de la costa como del interior, ya que nos encontramos con un mirador de 360º.

2. El cabo y las cuevas de Aitzuri

Tras una zona boscosa, apareció ante nuestros ojos el cabo de Aitzuri, un imponente promontorio de color beige que se alza frente al mar y en cuya base se abren dos cuevas. El nombre del lugar, Aitzuri, procede del euskera: haitz (roca) y zuri (blanco).  La altura de esta formación rocosa permite intuir que las cuevas podrían alcanzar unos 15 metros. No es posible acceder a ellas, pero la vista desde el sendero ya es impresionante y, desde el mar, aún más fastuosa.

3. Mirador de Mendatagaina

Tras pasar por las cuevas de Aitzuri y alcanzar la cima del cabo, hay un pequeño desvío de unos 200 metros que lleva a uno de los miradores más espectaculares de la costa. Desde este punto se domina gran parte de la costa y los acantilados, y durante la marea baja se revela la rasa mareal, una plataforma horizontal de roca creada por la erosión del mar. 

Para nosotros fue uno de los mejores lugares para parar, hacer fotos y simplemente respirar aire puro y disfrutar de las mejores vistas hacia Sakoneta, un enclave único que permite apreciar la grandeza de la naturaleza. Desde aquí se puede observar cómo el mar erosiona los acantilados, haciendo retroceder la costa y dejando a la vista impresionantes trazados en la roca.

4. La rasa mareal en Sakoneta

Seguimos nuestro camino, arriba y abajo, y tras cruzar Sakoneta por encima de los acantilados, llegamos a una zona llamada Sakonetaurrea, un punto al que se baja a cota cero (a nivel del mar). Allí nos encontramos con un área de descanso con algunos bancos y que se ve muy bien cuidada. Decidimos hacer una parada para descansar y comer para reponer fuerzas.  

Aprovechamos para quitarnos las botas e ir a caminar un rato por las rocas. Caminar entre rocas requiere algo de cuidado y pericia, pero la experiencia fue espectacular. A lo lejos pudimos ver surfistas locales experimentados accediendo a esta rocosa cala. Además de la espectacularidad de los acantilados lo que más nos sorprendió es la vida que alberga esta zona. Pudimos ver cangrejos, pequeños peces y hasta una estrella de mar. Los pozos son  pequeños acuarios naturales llenos de vida marina que se descubren con la marea baja.

5. La vuelta en barco

Elegimos el día de la excursión para que coincidiera con los barcos de Geoparkea que realizan el trayecto entre Deba y Zumaia, ya que su programación suele variar según las mareas. Tienen un programa anual, así que fue fácil consultarlo y planificar la excursión para que coincidiera con la vuelta en barco. La travesía de vuelta suele estar disponible entre abril/mayo hasta finales de septiembre.

Durante la navegación la guía nos contó la historia geológica del flysch, así comprendimos cómo se había formado todo el paisaje que habíamos recorrido a pie por la mañana. Además, como habíamos leído algunos paneles, pudimos hacerle preguntas para entender mejor la importancia de este lugar. 

Información práctica para esta excursión: 

Deba-Zumaia a pie:

  • Duración caminando: aprox. 5 horas

  • Distancia: 14 km

  • Desnivel acumulado: 649 m

  • Dificultad: media

  • Tipo de ruta: lineal

  • Track del recorrido: Wikiloc

  • Recomendaciones:

    • Llevar agua, bocadillos y calzado cómodo. Protector solar y gorra

    • Respetar los senderos y señales del GR-121. No caminar en la base de los acantilados (existe gran peligro de quedarse atrapado por la marea, ha habido muchos rescates en esta zona).

Zumaia-Deba en barco:

  • Programación: entre abril/mayo hasta finales de septiembre. Consultar calendario.

  • Duración: 1h

  • Precio: 16,00 € (Niños: 10,00 €)

Para nuestro grupo fue un plan redondo: combinamos senderismo, mar y geología en un solo día. ¡Genial!