2026-06-02
Geoparkea cierra una nueva edición de la Semana de los Geoparques Europeos con un dulce sabor de boca. Tras varios días de actividades centradas en la relación entre el surf y la ciencia, la iniciativa ha finalizado con el anuncio del fallo del III. Concurso de Microrrelatos.
La programación ha combinado la divulgación científica con la sensibilización ambiental y ha acercado a la ciudadanía el conocimiento geológico y oceanográfico del territorio, con charlas, salida de campo Biotop, talleres y encuentros con expertos científicos y profesionales del surf. La respuesta ciudadana ha sido notable, con una alta participación y un interés creciente por entender el entorno natural desde una perspectiva científica y sostenible.
El último fin de semana, precisamente el viernes, en el bar Itsaslabarrak de Deba se pudo escuchar la charla "Orekariak". El profesor y físico de la UPV, Edu Ogando, y el surfista Ibon Oregi ofrecieron una charla tan fresca como jugosa. Los asistentes fueron testigos de un discurso inspirador y lleno de humor. Como preámbulo a la charla, el DJ Bon zarauztarra estuvo ambientando la terraza del bar, en lo que parecía un día avanzado de verano.
Al día siguiente tuvo lugar la salida rural Biotop dedicada a los insectos en la zona de Errotaberri, en Deba. Con la ayuda de expertos de Aranzadi, una veintena de personas tuvieron la oportunidad de aprender de primera mano, en su lugar de residencia, sobre estos pequeños e importantes animales.
Finalmente, el Geoparque ha dado a conocer hoy mismo el nombre de la ganadora del III. Concurso de Microrrelatos: La obra de Josune Herrarte se ha llevado el premio de este año. Es la segunda vez que se hace con el premio, ya que Herrarte obtuvo el primer premio del concurso celebrado en 2024.
Con la clausura de la Semana de los Geoparques Europeos, el Geoparque de la Costa Vasca reafirma su papel como referente en la conexión entre ciencia, naturaleza y sociedad y agradece su colaboración a las entidades colaboradoras, ponentes y a todos los participantes, en especial a la Cátedra de Cultura Científica de la EHU, que este año ha sido una imprescindible compañera de viaje.