Zumaia - Elorriaga - Pikote

Distancia: 9,1 km

Duración: 2 horas y media

La gran virtud de este paseo es permitirnos saborear en poco tiempo los paisajes más representativos de Zumaia, como son la ría del Urola, las suaves colinas y caseríos camino a Elorriaga y, finalmente, la costa de imponentes acantilados. Una vez iniciado el recorrido y tras rodear el palacio de Foronda, la primera subida por Amezmendi presenta un breve tramo de sendero poco marcado, por lo que hay que prestar un poco de atención para seguir bien la ruta. Pronto ascendemos a varios puntos que nos ofrecen una poco conocida vista de la ría, y desde donde podemos imaginarnos como fue Zumaia hace siglos: un pequeño núcleo de casas cercadas por una muralla y rodeado por una extensa ría con marismas que en marea alta se inundaban. Siguiendo por un agradable entorno de caseríos y colinas, el camino asciende suavemente hasta Elorriaga, tranquilo enclave rural entorno a la pequeña ermita de San Sebastián, que dispone también de una taberna donde reponer energías. Desde aquí el recorrido regresa acercándose al mar por un paisaje de contornos muy suaves, hasta que casi repentinamente, junto al caserío Pikote, nos sorprende un acantilado con una caída vertical de 150 m. Desde Pikote tenemos dos opciones para continuar la ruta: la más fácil (opción A) consiste en seguir por la pista que desde el caserío regresa a Zumaia; la otra (opción B) supone continuar por el borde del acantilado, teniendo presente que hay tramos donde el camino está poco marcado, bordea el precipicio y la pendiente es pronunciada. Si optamos por esta segunda senda es importante no salirse de la ruta ni invadir las praderas o terrenos contiguos.